Expediente Nº 02
¿Cuál es el origen del mate?
Investigó: Germán · Maldito NRDEditó: Noe · La Tía Hippie
Publicado: 15 min de lectura
Respuesta corta
El mate es de origen guaraní: los pueblos guaraníes de la selva del Alto Paraná ya consumían la yerba, que llamaban caá, antes de la llegada de los europeos. La palabra «mate» viene del quechua «mati», calabaza. Los españoles adoptaron la costumbre, Hernandarias la prohibió en 1616 sin éxito y los jesuitas lograron cultivarla.
Ficha del expediente · Nº 02
- Origen
- Época prehispánica
- Lugar
- Alto Paraná (pueblos guaraníes)
- Estado
- Origen verificado
- Pistas
- 8
- Link corto
- origenes.club/02
El mito lo hace argentino, uruguayo o gaucho; los documentos lo ubican entre los guaraníes, con nombre quechua y cultivo jesuita.

En este expediente
- ¿De dónde viene el mate?
- ¿Cuál es la leyenda guaraní de la yerba mate?
- ¿Por qué se llama «mate» si la planta es guaraní?
- ¿Cómo se difundió el mate en la época colonial?
- ¿Por qué Hernandarias prohibió el mate en 1616?
- Mito contra documento
- ¿Qué hicieron los jesuitas con la yerba mate?
- ¿Qué secreto se perdió con la expulsión de los jesuitas?
- Información clasificada
- ¿Dónde se toma mate hoy?
- ¿Por qué se toma mate en Siria y en el Líbano?
- Entonces, ¿de quién es el mate?
- El caso en video
En 1616, tomar mate en Buenos Aires te podía salir caro: multa, castigo y tu yerba ardiendo en la plaza. Cuatrocientos y pico de años después, el único castigo vigente es que te discutan si lleva azúcar. Entre una fecha y otra encontramos una leyenda de la Luna, una palabra prestada de los Andes, un gobernador al que nadie obedeció, unos curas con un secreto agrícola y un país de Medio Oriente que hoy compra más yerba argentina que nadie. Abrimos el expediente.
¿De dónde viene el mate?
El mate viene de los pueblos guaraníes, que habitaban la selva del Alto Paraná: lo que hoy es el este de Paraguay, la provincia argentina de Misiones y los estados del sur de Brasil. Cuando los europeos llegaron, en la primera mitad del siglo XVI, la costumbre ya estaba instalada. Por eso no hay un año de invención que buscar: es una práctica prehispánica, sin acta de nacimiento.
Los guaraníes llamaban a la planta caá (en grafía moderna, ka’a), una palabra que suele traducirse como «hierba» o «planta». Y no se trataba de una planta cualquiera, sino de la planta por antonomasia: la masticaban, la preparaban en infusión y la llevaban en sus viajes como reserva de energía.
La especie es la Ilex paraguariensis, un árbol de la familia del acebo que en estado silvestre puede superar los diez metros de altura. El nombre científico se lo puso el naturalista francés Auguste de Saint-Hilaire en 1822, y el apellido de la especie ya adelanta de dónde viene: paraguaya.

¿Cuál es la leyenda guaraní de la yerba mate?
La versión más difundida, recopilada en el nordeste argentino y en Paraguay, cuenta que Yasí, la Luna, y Araí, la Nube, bajaron a la tierra con forma de mujeres para recorrer la selva. Un yaguareté las acechó y un anciano que vivía en el monte las defendió. En agradecimiento, la Luna le regaló una planta nueva y le enseñó a prepararla: la yerba mate.
Hay variantes. En algunas, el anciano vive con su hija, y la planta queda a cargo de ella, que se vuelve protectora de los yerbales; en otras, la Luna premia su hospitalidad más que su valentía. Lo que se repite en todas es el premio: ni oro, ni inmortalidad, ni un deseo. Una planta. Y el anciano, feliz.
Conviene leer la leyenda como lo que es: un relato tradicional, transmitido oralmente y fijado por escrito mucho después. Como prueba de fechas no sirve, porque no dice cuándo empezó el consumo. Como testimonio, en cambio, dice algo más interesante: para los guaraníes la yerba no era un pasatiempo sino un regalo sagrado, ligado a la hospitalidad. Compartirla tenía sentido ritual mucho antes de que existiera la ronda de mate.

¿Por qué se llama «mate» si la planta es guaraní?
Porque el nombre no es guaraní. «Mate» viene del quechua mati, que designa la calabaza o el recipiente hecho con ella [5]. Es decir, la palabra nombraba al principio el envase, no la planta. Los españoles, que conocieron primero los Andes, trajeron la palabra al Paraguay y terminaron llamando «mate» a todo el conjunto: el recipiente, la yerba y la costumbre.
Por eso en castellano decimos «tomar mate» cuando, en sentido estricto, lo que tomamos es la infusión de la yerba. Y «yerba» tampoco es guaraní: es la forma antigua y popular de «hierba», el nombre genérico que le pusieron los recién llegados. Resultado: la planta guaraní terminó con un nombre quechua y otro castellano. En este archivo, que el nombre lo pongan otros ya es costumbre.
El vocabulario del mate funciona como un museo de préstamos. La bombilla es castellana; la cuia del chimarrão brasileño viene del tupí; el porongo, nombre de la calabaza en buena parte del Cono Sur, tiene origen quechua. Hasta el verbo «cebar», que en castellano antiguo significaba alimentar o echar comida a los animales, terminó convertido en un oficio rioplatense.
¿Cómo se difundió el mate en la época colonial?
Los españoles llegaron a la zona del río Paraguay y fundaron Asunción en 1537. Allí conocieron el caá, lo probaron y lo adoptaron. Desde entonces el consumo se expandió rápido: en pocas décadas cubría toda la cuenca del Plata y llegaba a los centros mineros del Alto Perú, como Potosí, y a Chile y Lima.
Con esa expansión, la yerba se volvió un producto comercial de primer orden. El historiador Juan Carlos Garavaglia le dedicó un estudio clásico a ese circuito y mostró cómo la yerba paraguaya articuló buena parte del mercado interno colonial [2]. Pesaba tanto que, en un territorio con poca moneda metálica, también circulaba como medio de pago.
Había un problema: la yerba no se cultivaba. Se extraía de los yerbales silvestres de la selva, y para eso hacía falta mucha gente internada durante meses en el monte, cortando, secando y cargando a la espalda. En el siglo XVII, esa gente era mayoritariamente indígena, sometida al régimen de la encomienda. Este dato es clave para entender lo que viene.
¿Por qué Hernandarias prohibió el mate en 1616?
Hernando Arias de Saavedra, Hernandarias, nació en Asunción en 1561 y fue uno de los primeros gobernadores nacidos en América. Gobernó el Río de la Plata y el Paraguay en varios períodos, fundó pueblos y dejó fama de administrador severo. Durante un tiempo, además, fue enemigo declarado del mate.
Según el relato más difundido, Hernandarias consultó a la Corona para prohibir la yerba, no obtuvo el respaldo que buscaba y la prohibió igual. Lo que está documentado es el bando: lo firmó en Buenos Aires el 20 de mayo de 1616 [1]. Las penas eran claras: multa de cien pesos para el español que introdujera yerba en la ciudad, castigos físicos para los indígenas y la quema en la plaza pública de toda la yerba encontrada.

El argumento oficial era el de siempre: un vicio que hacía perder tiempo, distraía del trabajo y, según sus críticos, dañaba la salud. Algunos historiadores proponen una lectura más seria, que se conecta con lo que vimos en la sección anterior: la extracción en los yerbales costaba vidas indígenas, y frenar la demanda era una forma de frenar ese abuso. Lo más probable es que pesaran las dos razones.
1616
Año del bando de Hernandarias contra la yerba. No logró frenar el consumo: ni en Buenos Aires ni en ningún lado.
¿Funcionó? Un gobernador del Río de la Plata contra el mate: el resultado era previsible. La prohibición no se sostuvo y el consumo siguió creciendo, en Buenos Aires y en todo el circuito de la yerba.

Mito contra documento
El mito
El mate es un invento gaucho o criollo del Río de la Plata.
El documento
Los españoles lo encontraron ya en uso entre los guaraníes del Alto Paraná en el siglo XVI. El gaucho llegó mucho después.
El mito
«Mate» es una palabra guaraní.
El documento
Viene del quechua «mati», calabaza. En guaraní la planta se llamaba caá.
El mito
La Iglesia siempre bendijo el mate.
El documento
Varios religiosos lo miraron con desconfianza al principio y algunos lo asociaron con la hechicería. Después los jesuitas fueron sus mayores productores.
El mito
El mate tiene mateína, que no es cafeína.
El documento
La mateína es la misma molécula que la cafeína. El nombre distinto es costumbre, no química.
¿Qué hicieron los jesuitas con la yerba mate?
Los jesuitas empezaron a fundar sus misiones entre los guaraníes a partir de 1609 y llegaron a sostener una red de una treintena de pueblos en lo que hoy es Paraguay, Misiones, Corrientes y el sur de Brasil. Al principio, sin embargo, varios religiosos miraban el mate con recelo: lo vinculaban con prácticas de los chamanes y con excesos, y algunos relatos de la época llegan a llamarlo cosa del diablo.
Después vino el giro. Los jesuitas lo observaron, lo probaron y entendieron su valor económico [3] [4]. De la desconfianza pasaron a la producción, y la organizaron a tal escala que en Lima y otras ciudades la yerba de las misiones se conocía como té de los jesuitas, y en Europa, como té del Paraguay.

La clave fue agrícola. La semilla de la Ilex paraguariensis germina con enorme dificultad, porque tiene una cubierta muy dura que no deja entrar el agua. En la selva se decía que la planta dependía de pájaros como el tucán, que comían los frutos y, digestión mediante, dejaban la semilla lista para brotar [3]. Los jesuitas encontraron un método para hacerla germinar y plantarla en hileras, cerca de los pueblos. Así nacieron los yerbales de cultivo, que les ahorraban internarse meses en el monte.
¿Qué secreto se perdió con la expulsión de los jesuitas?
En 1767, Carlos III expulsó a la Compañía de Jesús de todos sus dominios, incluida la América española. Las misiones pasaron a otras manos, muchos pueblos se despoblaron y los yerbales cultivados quedaron abandonados. Con ellos se perdió el método de germinación, que nunca se había difundido fuera de las misiones.
La consecuencia duró más de un siglo: la yerba volvió a extraerse sobre todo de los montes silvestres, y recién a fines del siglo XIX se logró otra vez la germinación controlada. En Buenos Aires, el paisajista Carlos Thays, director del Jardín Botánico, recibió semillas paraguayas en 1895 y, después de varios intentos, consiguió hacerlas germinar con remojos prolongados en agua caliente [12]. A comienzos del siglo XX nacieron las plantaciones modernas en Misiones y en Paraguay.
Información clasificada
Lo que no entró en el video y dice tanto como lo que sí: quiénes cosecharon la yerba cuando los jesuitas ya no estaban, por qué el Día del Mate cae el 30 de noviembre y cómo el tereré llegó a la UNESCO.
Los mensú: el lado oscuro de los yerbales
Que la yerba volviera a cultivarse no terminó con el abuso. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, a los mensú (de «mensual», el trabajador pagado por mes) se los reclutaba con adelantos de dinero que los dejaban endeudados y atados al obraje. El escritor Rafael Barrett denunció esas condiciones en 1908 en una serie de artículos reunidos como «Lo que son los yerbales» [7], y Horacio Quiroga, que vivió en Misiones, las retrató en su cuento «Los mensú» [8]. Detrás del mate de la ronda familiar hay una historia laboral durísima.
Andresito, el guaraní del Día del Mate
El 30 de noviembre no es una fecha al azar. La Ley 27.117, sancionada a fines de 2014 y publicada en 2015, eligió ese día porque es el aniversario del nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas, «Andresito», nacido en 1778 [9]. Fue un caudillo guaraní, ahijado político de José Gervasio Artigas y comandante general de la Provincia Grande de las Misiones entre 1815 y 1819, en plena guerra de independencia. O sea que el Día Nacional del Mate homenajea a un guaraní, y el círculo se cierra con bastante justicia. Dos años antes, la Ley 26.871 había declarado al mate infusión nacional [10].
El tereré tiene sello de la UNESCO
En 2020 la UNESCO inscribió en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial las «prácticas y saberes tradicionales del tereré en la cultura del pohã ñana, bebida ancestral guaraní en Paraguay». El pohã ñana son los yuyos medicinales que en Paraguay se machacan y se agregan al agua helada [11]. No se reconoció «el mate» en general, sino una forma muy concreta de prepararlo, con su farmacopea popular incluida. Sobre el origen del tereré circula una leyenda que lo ubica en la Guerra del Chaco (1932-1935), cuando los soldados no podían encender fuego; es un relato popular, no un hecho documentado, y el consumo frío de la yerba es seguramente más antiguo.
Un dato más para la sobremesa: Uruguay es uno de los países con mayor consumo de yerba por habitante del mundo, y sin embargo casi no la produce. Casi toda la yerba que se toma en Uruguay se importa de Brasil, que junto con la Argentina es uno de los grandes productores mundiales.
¿Dónde se toma mate hoy?
En la Argentina el mate atraviesa clases sociales y provincias, y la producción se concentra en Misiones y el nordeste de Corrientes. En Uruguay el termo bajo el brazo es casi un documento de identidad. En Paraguay conviven el mate caliente, el cocido y el tereré. En el sur de Brasil, sobre todo en Rio Grande do Sul, se toma el chimarrão, con yerba molida muy fina y verde, en una cuia grande. También hay consumo en Chile y en Bolivia.
Cada lugar armó su protocolo, pero hay un núcleo común que nadie escribió y todos cumplen: el que ceba manda, el primero se lo toma el cebador, la bombilla no se mueve y decir «gracias» significa que no querés más. Quien lo aprende a la fuerza, lo aprende una sola vez.
¿Por qué se toma mate en Siria y en el Líbano?
Entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del XX llegaron a la Argentina, Uruguay y el sur de Brasil miles de inmigrantes de Siria y del Líbano, por entonces bajo dominio otomano. Muchos adoptaron el mate y, cuando algunos regresaron, se llevaron la costumbre. Allá echó raíces, especialmente en comunidades drusas y en zonas del litoral sirio y del sur del Líbano.
Ese ida y vuelta explica uno de los datos más sorprendentes del comercio yerbatero: según las estadísticas de exportación del INYM, Siria es el principal destino de la yerba mate argentina y se lleva la mayor parte de lo que se exporta [6]. En Siria y el Líbano, además, el mate tiene sus propias reglas: es común que cada persona use su propia bombilla, o que la limpie antes de pasarla.

Entonces, ¿de quién es el mate?
El mate es guaraní de origen, quechua de nombre, jesuita de cultivo y rioplatense de costumbre. Después fue paraguayo frío, gaúcho verde, uruguayo de termo y sirio de ultramar. Sobrevivió a un bando, a la expulsión de sus mejores agricultores y a un siglo sin saber cómo plantarlo. La pelea por la nacionalidad del mate es, en el fondo, una pelea entre herederos.
El caso en video
El video arranca por el final de la historia: un bando de 1616 que prohíbe el mate. Desde ahí vuelve a la selva del Alto Paraná, al caá y a la leyenda de la Luna; sigue a Hernandarias en su guerra perdida contra la yerba y entra en las misiones jesuitas, donde se guardaba el secreto que después se perdió. Cierra con las reglas de la ronda que nadie escribió y con el país que más yerba argentina compra. Y, de paso, vas a ver al títere de Hernandarias perdiendo contra una ronda de mate.
Dejá tu teoría en los comentarios de YouTube: ¿amargo o con azúcar? Hernandarias no vota.
Capítulos del video
- 0:00Prohibido en 1616
- 0:13Antes de los españoles: el «caá» y la leyenda
- 1:47El gobernador contra el mate
- 3:51Los curas del mate y el secreto perdido
- 5:07Origen verificado
- 5:34Las reglas que nadie escribió
- 6:35¿Quién compra más yerba?
- 7:14Próximo expediente
Línea de tiempo
1537
Se funda Asunción. Los españoles conocen el caá de los guaraníes y adoptan la costumbre.
1609
Comienzan las misiones jesuíticas entre los guaraníes, que con el tiempo serán el gran centro yerbatero.
1616
El 20 de mayo, el gobernador Hernandarias firma en Buenos Aires un bando que prohíbe la yerba. Nadie le hace caso.
1767
Carlos III expulsa a los jesuitas de sus dominios y el método de cultivo de la yerba se pierde.
1908
Rafael Barrett publica sus denuncias sobre la explotación de los trabajadores de los yerbales paraguayos.
2013
La Ley 26.871 declara al mate infusión nacional de la Argentina.
2015
Se publica la Ley 27.117 (sancionada a fines de 2014), que fija el 30 de noviembre como Día Nacional del Mate, en homenaje a Andrés Guacurarí.
2020
La UNESCO inscribe las prácticas del tereré de Paraguay como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
En el mapa
Selva del Alto Paraná (Paraguay, Misiones y sur de Brasil)
27,0° S · 55,5° O
Preguntas frecuentes
¿El mate es argentino, uruguayo o paraguayo?
Ninguno de los tres puede reclamarlo en exclusiva, porque la costumbre es anterior a esos países. Nació entre los pueblos guaraníes de una región que hoy reparten Paraguay, el nordeste argentino y el sur de Brasil. Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil lo heredaron y cada uno lo adaptó: mate amargo, tereré frío o chimarrão gaúcho.
¿Por qué Hernandarias prohibió el mate en 1616?
El argumento oficial era moral y económico: lo consideraba un vicio que hacía perder tiempo y trabajo. Algunos historiadores señalan también el costo humano de la extracción, porque la yerba se arrancaba de la selva con mano de obra indígena forzada en condiciones durísimas. El bando fijaba multas, castigos y la quema pública de la yerba, y fracasó.
¿Qué tiene que ver el mate con Siria y el Líbano?
Entre fines del siglo XIX y comienzos del XX llegaron al Río de la Plata muchos inmigrantes sirios y libaneses. Adoptaron el mate y, al volver algunos a su tierra, llevaron la costumbre. Hoy se toma a diario en varias zonas de Siria y del Líbano, sobre todo en comunidades drusas, y Siria es el principal comprador de yerba argentina.
¿Qué diferencia hay entre mate, tereré y chimarrão?
Los tres usan yerba mate. El mate rioplatense se toma con agua caliente, sin hervir, en calabaza o recipiente similar. El tereré, típico de Paraguay, se prepara con agua helada o jugo y a menudo con yuyos. El chimarrão del sur de Brasil usa una yerba molida muy fina y verde, casi en polvo, en una cuia grande.
¿Cuándo es el Día Nacional del Mate?
En la Argentina se celebra el 30 de noviembre, por la Ley 27.117, sancionada en diciembre de 2014 y publicada en enero de 2015. La fecha recuerda el nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas, «Andresito», caudillo guaraní y gobernador de Misiones, la provincia yerbatera por excelencia. Dos años antes, la Ley 26.871 había declarado al mate infusión nacional.
¿La yerba mate tiene cafeína?
Sí. La llamada «mateína» es en realidad la misma molécula que la cafeína; el nombre distinto es más tradición que química. La yerba contiene además teobromina, presente también en el cacao, y polifenoles. Por eso el mate funciona como estimulante, algo que los trabajadores de los yerbales y los soldados coloniales ya sabían de sobra.
¿Tenés otra teoría?
La discusión está en YouTube. Dejá tu teoría en los comentarios del video: leemos todos.
Ir a los comentariosFuentes
- [1]Hernando Arias de Saavedra, Bando sobre la yerba (Buenos Aires, 20 de mayo de 1616)
- [2]Juan Carlos Garavaglia, «Mercado interno y economía colonial (Tres siglos de historia de la yerba mate)» (México, Grijalbo, 1983)
- [3]La Nación, «Historia del Mate (Ilex paraguariensis): Los Jesuitas, Yerbateros Expertos» (12 de mayo de 2020)
- [4]Jesuitas España, «El mate: ¿Cómo pasaron los jesuitas de prohibirlo a cultivarlo?»
- [5]Real Academia Española, «mate», Diccionario de la lengua española
- [6]Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), «Las exportaciones de yerba mate marcaron un récord histórico en 2024» (30 de enero de 2025)
- [7]Rafael Barrett, «Lo que son los yerbales» (artículos en El Diario, Asunción, junio de 1908; en libro: Montevideo, 1910)
- [8]Horacio Quiroga, «Los mensú» (Fray Mocho, 1914), recogido en «Cuentos de amor de locura y de muerte» (Buenos Aires, 1917)
- [9]Ley 27.117, Día Nacional del Mate (República Argentina; sancionada el 17 de diciembre de 2014, Boletín Oficial del 28 de enero de 2015)
- [10]Ley 26.871, declara al mate infusión nacional (República Argentina; sancionada el 3 de julio de 2013, Boletín Oficial del 2 de agosto de 2013)
- [11]UNESCO, «Prácticas y saberes tradicionales del tereré en la cultura del pohã ñana, bebida ancestral guaraní en Paraguay» (Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, 2020)
- [12]Jardín Botánico Carlos Thays, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, «El yerbal»
Fe de erratas
Sin correcciones hasta ahora. ¿Encontraste un error? Escribinos.
El Club del Expediente
Sumate al equipo de investigación.
Cada expediente te llega el día que se abre, con lo que no entró en el video. Tu carnet de socio tiene número y tu propio títere de papel.
¿Qué recibís como socio?Otros expedientes
Ver todo el archivoRespuesta corta
Halloween nace del cruce entre Samhain, la fiesta irlandesa medieval que abría el invierno el 1 de noviembre, y la víspera cristiana de Todos los Santos, que le dio el nombre: All Hallows' Eve. Los inmigrantes irlandeses y escoceses llevaron a Estados Unidos sus disfraces y linternas de nabo, y allá la calabaza reemplazó al nabo.
Respuesta corta
El pueblo gitano, también llamado romaní o rom, viene del noroeste de la India. Su lengua, el romaní, es pariente del hindi y desciende del sánscrito, y un estudio genético de 2012 fechó su salida hace unos 1.500 años. La palabra «gitano» sale de «egipciano»: en el siglo XV Europa creyó que venían de Egipto.
Respuesta corta
El Día de Muertos es mestizo. Tiene raíz en los ritos mexicas y de otros pueblos mesoamericanos para sus difuntos, pero su fecha, 1 y 2 de noviembre, viene del calendario católico. El pan y el azúcar llegaron de España, la Catrina es de Posada (hacia 1912) y el desfile de Ciudad de México, de 2016.


